Tu web
no debería ser solo bonita
Una web tiene que ayudarte a explicar lo que haces, generar confianza y facilitar que una clienta o alumna dé el siguiente paso: pedir información, reservar, apuntarse a un curso o comprar.
Si tienes un negocio beauty, necesitas una página clara, visual y pensada para vender, no una web llena de información desordenada que nadie entiende.